Extractos: El éxito de Costo Rica  por   Joseph Stiglitz  en   The Guardian, 9 mayo 2018

 

Para conciliar los impuestos con una estrategia económica general que busca maximizar el bienestar de todos los ciudadanos, el sistema tributario debe adherirse a tres principios centrales: imponer impuestos a las cosas malas (como la contaminación), en lugar de cosas buenas (como el trabajo); diseñar impuestos para causar la menor distorsión posible en la economía; y mantener una estructura de tasas progresiva, con individuos más ricos pagando una mayor parte de sus ingresos.

 

Dado que la desigualdad sigue siendo un problema (aunque no tan agudo como en otros lugares de América Latina), es esencial contar con ingresos más progresivos e integrales, ganancias de capital e impuestos a la propiedad. Los ricos reciben una parte desproporcionadamente grande de sus ingresos a través de ganancias de capital, y gravar las ganancias de capital a tasas más bajas que otras formas de ingresos exacerba la desigualdad y conduce a distorsiones. Si bien los economistas difieren en muchos asuntos, una cosa en la que pueden estar de acuerdo es que gravar los ingresos o las ganancias de capital derivadas de las tierras de Costa Rica no hará que la tierra se aleje. Esa es una de las razones por las cuales el gran economista del siglo XIX Henry George argumentó que los mejores impuestos son los impuestos a la tierra.

 

https://newsstand.google.com/articles/CAIiEFum3R-q1HUrS-pFGF82tHYqFggEKg4IACoGCAowl6p7MN-zCTDMwRU